- ¿Hablamos de la misma forma que nuestros padres, madres, abuelos y abuelas? Fundamentamos nuestra respuesta con ejemplos.
• Leo este fragmento en el que Don Quijote se dirige a su amada Dulcinea.
–¡Oh princesa Dulcinea, señora deste cautivo corazón! Mucho agravio me habedes fecho en despedirme y reprocharme con el riguroso afincamiento de mandarme no parecer ante la vuestra fermosura. Plégaos, señora, de membraros desde vuestro sujeto corazón, que tantas cuitas por vuestro amor padece.
Miguel de Cervantes - El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. - Escribo en mi cuaderno las palabras y expresiones que en la actualidad están en desuso y se llaman arcaísmos.
- Transcribo el fragmento al español moderno. Puedo cambiar algunas palabras, combinarlas de distinta manera, etc.
Ejemplo: ¡Ay princesa Dulcinea, dueña de mi corazón!
Recuerdo que:
• Resumir es redactar brevemente el contenido de un texto.
-El resumen no debe tener ideas propias. Se deben omitir los detalles, las citas, los ejemplos.
- En todo texto se deben cuidar la cohesión y la coherencia. |