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La madera la podemos teñir
con muchos productos, barnices, ceras, anilinas, etc, pero os quiero
enseñar el que para mi es el más...no sé si
fácil, pero si con el que más posibilidades tenéis
por ser uno con los que mejor resultado se obtiene.

La nogalina: son muchas las posibilidades artísticas
que ofrece. Con este extracto de nuez que se disuelve en agua, podemos
teñir la madera virgen y darle distintas tonalidades, pudiendo
rectificar si no nos gusta el color.

Con otros tintes ésto no lo podemos hacer.
No es que no se obtengan colores bellos con otros tintes, por ejemplo
con las anilinas al alcohol, pero son más difíciles
de aplicar y si no se tiene experiencia nos pueden quedar a manchas.
| La nogalina
al agua, puede lijarse y volver a dar otra tonalidad, incluso
si lo queremos en su estado original. Para lograrlo, con un
pincel le damos una mano de lejía y la dejamos hasta
que se coma el color. Después le pasamos una esponja
húmeda para limpiarla. |
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Método de hacer nogalina al agua: |
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En un bote de cristal con
agua caliente se echan polvos de nogalina más o menos
cantidad según lo oscura que la queramos. Si se le echa
unas gotas de amoníaco a la solución puede mejorar
la penetración del color. Si deseamos darle un tono anaranjado
para que imite a la caoba, le agregamos anilina al agua naranja.
Es conveniente hacer pequeñas cantidades hasta lograr
el tono que deseamos, pintando en un recorte de madera. |
Si lo que queremos imitar es el color nogal le echamos a la nogalina
base, anilina al agua color amarillo, también sirve para
el roble y el castaño. (Estas anilinas tardan en disolverse,
por lo tanto es aconsejable disolverlas primero y luego agregarlas
a la nogalina ya hechas, así también controlaremos
mejor el color).

Se tiñe con pincel (paletina) y se va retirando
con un trapo de algodón. Es conveniente dar dos capas claras,
dejando secar entre una y otra doce horas porque queda más
uniforme.
Antes de colorear la madera es aconsejable humedecerlas con una
esponja escurrida para que el color penetre mejor. Se deja secar,
se lija y se limpia el polvo.
Acabado de la madera

Tiene dos etapas: primero se le da tapaporos, éste se disuelve
al 50% con disolvente universal. Lo hay en pasta o líquido,
yo prefiero el último. Se realiza con brocha en la dirección
contrario a la veta. Se dan dos o tres capas. Entre una y otra hay
que dejar secar y lijar. Se hace con lana de 000.

Si queremos nos podemos quedar aquí y terminar
dándole cera de abeja. En el mercado hay una gran variedad.
Debemos ponerla con un trapo de algodón doblado en cuatro,
extendiéndola bien, también se puede dar con la lana
de acero. A las doce horas le sacamos lustre con una gamuza o trapo
de lana.

Para dar mayor calidad al mueble hay
un barniz, llamado goma laca. Ésta ha venido utilizándose
con fines de acabado desde hace miles de años. Se han
encontrado pruebas de ella en las tumbas egipcias y en objetos
de la antigua China y en Roma.
Probablemente sigue siendo un misterio cómo alguien pude
descubrir que la secreción de la hembra del escarabajo
Lacifo Lacea, es una sustancia ideal para barnizar los muebles. |
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Se puede
dar con pincel si el mueble tiene mucha talla o a muñequilla.
Para barnizar con pincel, primero lo hacéis en dirección
contraria a la veta, después arrastrar el pincel con
una ligera presión en sentido diagonal, acabar en sentido
de la veta, con muy poca presión. Con este método
se notan menos las marcas del pincel. |
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El barniz siempre produce unos granitos que afean
mucho. Para quitarlos, en la última capa, se le pasa un cepillo
de deslustrar, (muy parecido al cepillo para los zapatos) o piedra
pómez en polvo, ésta hace que el acabado sea más
natural. También os dará resultado la lana de acero
0000. Con ella también lograréis que os quede satinado.

La muñequilla de la goma laca deberá
estar húmeda, pero no empapada. Se aplica en círculos
estrechos.
No se vuelve a humedecer la muñequilla hasta
que no esté completamente seca. Cuando la madera esté
demasiado pegajosa para continuar, se deja hasta el día siguiente.
Se pule con lija muy fina del número 320 de
los de agua, suavemente en dirección a la veta y en movimientos
circulares.

Se limpia la pieza y entonces se empiezan a dar aplicaciones
rectilíneas en sentido a la veta y después al contrario.
Así dos o tres veces, después seguís aplicando
en círculo. Terminar con aplicaciones en línea recta.



Se limpia la pieza y entonces se empiezan a dar aplicaciones
rectilíneas en sentido a la veta y después al contrario.
Así dos o tres veces, después seguís aplicando
en círculo. Terminar con aplicaciones en línea recta.

Si queréis conseguir un acabado realmente brillante,
al terminar el proceso darle con la muñequilla alcohol metílico
solamente. Pasándolo sobre la superficie con movimientos
circulares y rectilíneos. La muñequilla deberá
notarse fría al tacto pero no húmeda.

Lo que estoy explicando es artesanía pura.
No siempre se hace así ni mucho menos. Se puede barnizar
por inmersión, pulverizando, etc.
Intentó enseñaros acabados de muebles antiguos, o
siendo nuevos que lo parezcan, no para muebles en serie.

Si vosotros queréis teñir una madera,
pero deseáis lograr que parte de ella no coja color, o sea
que quede clara, darle con barniz o goma laca a la parte que no
queréis que coja la nogalina.
Con este método podéis hacer dibujos
o grecas. Así parecerá una falsa marquetería.

Ahora os hablo sobre los pigmentos. Con ellos podéis
teñir no solamente la madera, también las escayolas.
Realmente si lográis aplicarla bien, vais a hacer cosas muy
bonitas.
Los pigmentos son muy enérgicos, por lo que deben mezclarse
en pequeñas cantidades, recogiendo el polvo con una espátula.

Pigmentos mezclados con aceite de linaza
Con él tenéis que tener mucha precaución
porque al calentarse se oxida y puede inflamarse. Mejor que empleéis
aceite de lino. Con esta mezcla podéis teñir la madera
de varios colores. Para que quede bien se necesita darle dos manos.

Pigmentos con clara de huevo
Se mezcla una clara de huevo, con dos medidas del
medio cascarón del huevo, de agua. Se agita y se incorporan
los pigmentos. Se bruñe con la lana de acero. Como terminación
le damos goma laca con muñequilla.

Pigmentos con PVA (Cola
blanca que utilizan los carpinteros o con cola de conejo)
Se mezcla el pigmento con un poco de agua, hasta que adquiera
una consistencia cremosa. Se añade la cola como aglutinante
de un 5% a un 10% del volumen total. Si se trata de cola de
conejo ha de estar caliente pues si no se volvería como
gelatina. Se hace al baño maría porque esta cola
nunca puede hervir. Esta mezcla, se diluye hasta que tenga la
consistencia deseada. Cuanto más diluida sea la mezcla,
más rápidamente se asienta el pigmento en el fondo
del recipiente. Por lo tanto es necesario remover continuamente
a medida que se trabaja. |
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Los pigmentos también los podemos mezclar con
pintura acrílica, témpera, tintes universales. Con
ésto hay que mezclar una pequeña cantidad de pintura
al agua. (No más de una cuchara de tinte por cinco de pintura
al agua). Se mezcla bien, de lo contrario el color no resultaría
homogéneo.
La pintura al óleo también admite pigmentos, así
como el barniz mixtión y el barniz transparente con el que
se logra una veladura transparente.

Hay en el mercado variedad de barnices, tanto al agua
como al aceite. Éstos los aplicaremos según explique
el fabricante.
Los pinceles que usemos, para que nos duren hay que lavarlos bien.
Como norma con lo que se diluye una pintura es con el producto que
tenemos que limpiarlos, por ejemplo goma laca con alcohol; barniz
al aceite con aguarrás; barnices, pigmentos y colas con agua.
Después los tenéis que seguir lavando con jabón
líquido y es mejor con agua caliente.


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