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AJO
Uso Interno
Circulación: La presencia
de componentes sulfurosos, así como la aliína
y del ajoeno, la hace muy importante en otorgar a
esta planta propiedades antitrombóbitas (no
formación de coágulos en la sangre)
por lo que resulta muy adecuada para fluidificar la
circulación sanguínea y evitar o luchar
contra las enfermedades circulatorias siguientes:
arteriosclerosis, hipertensión, colesterol,
infarto de miocardio, angina de pecho y otras relacionadas
con una mala circulación como las hemorroides.
(Medio gramo de tintura al día)(Crudo en ensalada)
(Maceración de 100 granos de ajo en 400 gramos
de alcohol de vino. Media cucharadita antes de irse
a dormir).
Diurético: Favorece la eliminación
de líquidos corporales, siendo muy adecuada
en casos de reumatismo, hidropesía, edemas
y vejiga. (6 gotas al día de extracto fluido)
En caso de gota resulta muy interesante la decocción
de 4 dientes de ajo en un litro de agua. Tomar 2 vasos
al día.
Bactericida:
Por su contenido en compuestos ricos en azufre, es,
junto con el ajo, uno de los mejores remedios naturales
para combatir procesos infecciosos del aparato respiratorio
(gripe, bronquitis, faringitis, etc.), digestivo (putrefacciones
intestinales, diarrea, etc.) o excretor (infecciones
renales, cistitis, etc) (7 gotas de jarabe esencial
al día) Es famosa la historia de " El
vinagre de los 4 ladrones", que nos cuenta como
en 1721 cuatro condenados a muerte fueron dejados
en libertad con la condición de que enterraran
a los muertos de la peste de Marsella. Parece ser
que no se contagiaron porque bebían vino con
ajo.
Especialmente indicado para calmar la tos de origen
bacteriano con funciones de expectorante. (Maceración
durante 10 días de medio kilo de ajos machacados
en un litro de vino blanco, tomar 3 cucharadas diarias)
(15 gotas al día de extracto fluido repartido
en 3 tomas. Se vende en farmacias y herbolarios).
Por sus propiedades bactericidas, resulta especialmente
indicado cuando el dolor de
oídos responde a un infección interna
del oído medio. (Comer ajo crudo en ensaladas).
Las propiedades bactericidas del ajo pueden aprovecharse
para combatir o prevenir las intoxicaciones alimentarias.
Digestivo: Favorece la digestión,
al estimular el hígado, la vesícula
y el páncreas aunque debería evitarse
en aquellos casos en que exista hiperclorhidria (acidez
estomacal) así como en estómagos delicados,
aunque parece tener un efecto positivo en el tratamiento
de la úlcera (Tomar crudo o machacado y mezclado
con mantequilla).
Antihelmíntico: El ajo ayuda a eliminar las
lombrices intestinales, algo muy habitual en los niños
pequeños. Igualmente las decocciones de dientes
de ajo triturados se utilizan para expulsar la tenia
o solitaria.
¿Son buenos los ajos para las úlceras?
Estudios recientes parecen asociar el consumo del
ajo con la inhibición del cáncer. Los
compuestos azufrados parecen ser los responsables
en la lucha contra la aparición de células
cancerosas en el estómago, hígado, pecho,
etc. El flavonoide quercetina, por sus efectos antioxidantes,
también parece jugar el mismo papel en este
sentido.
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