El ginseng se considera
una de las plantas mejores para equilibrar el organismo.
La razón de esta propiedad se debe a la presencia
de los ginsenósidos unos principios que tienden
a estabilizar el equilibrio corporal, lo que se conoce
en términos más científicos como
propiedades adaptógenas.
Estas
propiedades pueden ser aprovechadas en situaciones
como las siguientes:
Cansancio: Cuando nos sentimos agotados el ginseng
puede devolvernos la energía perdida. Se
considera, en este sentido, un estimulante, aunque
a diferencia del resto de los estimulantes, no
produce sobreexcitación. Tradicionalmente
el ginseng ya era utilizado en Oriente y en América
para devolver la fuerza perdida en los combates,
recuperar a los enfermos, a los heridos o a los
que se sentían debilitados tras un gran
esfuerzo. Esta misma propiedad energética
es la que le ha dado a esta planta tanta importancia
en el mundo occidental. En general se considera
al ginseng como uno de los mejores tónicos.
(Tomar unos 200 o 500 mg de alguna preparación
al día repartidos en dos tomas). |
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La utilización del ginseng en pacientes con
fatiga crónica mejora las condiciones de los
mismos. Igualmente útil puede resultar su uso
para el tratamiento de la astenia primaveral o para
el insomnio. (Tomar unos 200 o 500 mg de alguna preparación
al día repartidos en dos tomas).
Son muchos los deportistas que dicen utilizar el ginseng
como una hormona esteroidea con propiedades anabolizantes,
porque dicen que después de tomarse un té
de ginseng se sienten más fuertes y con más
ganas de competir. Algunos estudios concluyen que
el ginseng permite una mejor utilización de
la energía corporal al mismo tiempo que aumenta
la oxigenación, permitiendo una mayor eficiencia
y una velocidad de recuperación más
rápida. Otros estudios parecen concluir en
resultados más contradictorios.
Estrés: Otra de las propiedades del ginseng
es su capacidad para neutralizar el estrés.
Los ginsenósidos Rb 1 Y Rg 1 junto con los
betacarotenos son los componentes principales que
le otorgan esta propiedad. El ginseng es capaz de
hacer que el organismo reaccione mejor ante las adversidades
y no se deprima. Esta planta parece actuar sobre el
cerebro y las glándulas suprarrenales determinando
que estos órganos dejen de producir hormonas
que aumenten el estrés corporal. Además
de bloquear ciertas hormonas negativas, estimula la
producción de endorfinas lo que aumenta la
sensación de bienestar.
Esta capacidad
de mantener el cerebro en mejores condiciones es la
causa de que se están realizando investigaciones
sobre el posible uso de este remedio para mejorar
las condiciones de los enfermos de Alzheimer.
(Decocción
al 10 % de planta seca. Un vaso al día)
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