La virtud fundamental del
tilo es la de calmar la excitación nerviosa,
los estados de ansiedad y las neuralgias. Uno de
los mejores sedantes que tenemos al alcance es,
sencillamente un buen té de tilo.
Las flores del tilo son, sudoríficas,
diuréticas, expectorantes, tónicas
y calmantes de los nervios. Entre sus infinitas
aplicaciones, mencionaremos: catarros respiratorios,
fiebres, ya que hacen sudar e intensifican la actividad
de los riñones; conviene en la nerviosidad
y en los trastornos digestivos circulatorios, que
tienen por base la alteración de los nervios
correspondientes; facilita la digestión.
Una taza de tizana de flores
de tilo, tomada después de las comidas, asegura
una tranquila y perfecta digestión.
Con esta tizana pueden combatirse
también las pecas y arrugas, y además,
estimula el crecimiento del cabello.
Cantidad: de 20 a 30 gramos en
un litro de agua, o bien una cucharada de flores
por taza; se prepara en infusión. Tres o
cuatro tazas al día, o más si se usan
como sudoríficos.
También el jugo de tilo es curativo.
Tomando dos o tres cucharadas al día, obra
como depurativo de la sangre.
El té de tilo es un poderoso calmante para
los nervios, tan solo dormir bajo una planta de
tilo florecido calma los nervios.
Esta planta es buena contra
la palidez de los adolescentes. Contra los gases
del estómago o intestinos, diarreas fétidas,
indigestiones, calambre del estómago.